Me veo y no me encuentro.
Sonrio deseando reirme
a carcajadas.
Pero no me atrevo por
miedo
¿Qué importa lo que
diga la gente?
Estoy loca según las
malas lenguas,
quizás son ellos los
que lo están y yo cuerda
Busco en esa cara
algo que perdí hace un cúmulo de años,
algo que quiero
recuperar.
¿Seré capaz?
Con el pelo recogido y
el rostro sobrio veo la vejez.
Me produce pavor.
Mis ojos ausentes me
delatan.
Mis labios herméticos
y voluptuosos me traicionan.
Mi esencia se merma.
Mi frente se vuelve
marchita
Cedo,
no puedo luchar contra
los principios de la naturaleza,
pero tú que lees estos
versos,
mírame que me dejo.
Raquel Sima